Rema y Avanza: Ruuuu
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Rafael Esteban Santamaría, secretario de Organización de PSOE Guadalajara
Hay momentos en los que la política consiste en decidir si uno quiere formar parte de las soluciones o seguir instalado en el problema. La variante de la N-320 a su paso por Guadalajara es uno de esos momentos.
Después de demasiados años de espera, por fin existe un estudio de alternativas, hay presupuesto y el proyecto empieza a caminar. Eso no significa que el trabajo haya terminado, sino que, por primera vez en mucho tiempo, la provincia tiene una oportunidad real para resolver uno de sus principales problemas de movilidad.
Y, sin embargo, cuando lo que toca es remar todos en la misma dirección, aparecen quienes prefieren buscar un nuevo motivo para cuestionar el proyecto. Las declaraciones del concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Guadalajara, Alfonso Esteban, defendiendo ahora que la solución debería ser soterrar la N-320 no acercan ni un solo día la ejecución de la infraestructura. Lo único que consiguen es alimentar un debate que vuelve a retrasar lo verdaderamente importante: que la obra salga adelante.
Nadie dice que el proyecto sea intocable. Para eso existe un estudio de alternativas y un periodo de información pública. Habrá tiempo para mejorar, aportar y perfeccionar. Pero cuestionar la necesidad de la actuación o plantear ahora soluciones que obligarían a empezar de nuevo solo conduce a una cosa: seguir esperando otros diez o quince años.
Porque esta no es una obra para un gobierno ni para un partido. Es una necesidad para miles de personas que cada día utilizan esa carretera. Para quienes viven en Guadalajara, pero también para los vecinos de Yebes, Horche, Fuentelencina, Sacedón y del conjunto de la Alcarria, que merecen una conexión más segura, más fluida y adaptada a la realidad de una provincia que sigue creciendo.
Mientras unos buscan motivos para retrasar las cosas, el PSOE trabaja para que ocurran. Esa es la diferencia. Gestionar significa convertir reivindicaciones históricas en proyectos concretos, dotarlos de financiación y hacer que avancen. Gestionar no es aparecer cuando el trabajo ya está hecho para sembrar dudas o buscar titulares fáciles.
Y esa responsabilidad también alcanza al conjunto de la sociedad. A los partidos políticos, por supuesto, pero también a quienes tienen la enorme responsabilidad de informar. El papel de los medios de comunicación es imprescindible para una democracia de calidad, pero informar no debería convertirse en alimentar permanentemente el escepticismo, sembrar dudas sobre cualquier avance o instalar la idea de que nada merece la pena porque todo llega tarde. La crítica es legítima; el derrotismo permanente solo acaba perjudicando a quienes más necesitan que las inversiones se hagan realidad.
Guadalajara necesita ambición. Necesita instituciones que colaboren, representantes públicos que empujen en la misma dirección, una sociedad que crea en sí misma y unos medios que informen con rigor y contribuyan a que los grandes proyectos de provincia no se conviertan en víctimas del ruido político.
En el PSOE seguiremos haciendo lo que nos corresponde: trabajar para que las oportunidades lleguen a Guadalajara y a toda la provincia. Porque nos importan sus pueblos, sus gentes y su futuro. Lo demás son milongas







